Esa noche no pude dormir. Mis pensamientos iban y volvían. Quería y no quería, saber más de Oskar. Pero este travieso Oskar que habría hecho para que yo me volviera así de fantasioso con el, sin ni quisiera tener a mano una imagen con su rostro. Me lo imaginaba de miles formas y características, alto, flaco, desgarbado (sin gracia) o también hermoso, atlético, pintoso (buena presencia). Común y silvestre (normalito) pero independiente de su empaque físico, si tenía algo que me había dejado enganchando. Sabía hablar bien (escribir) y yo me había dejado enredar por sus palabras y por su forma de ser. Cuando no se puede dormir bien, las noches se hacen eternas y se mira el reloj y falta y falta tiempo para que amanezca y falta mucho más para que salga la luz del día. Y así estaba yo. Desesperado esperando el alba, los primeros rayos del sol, para qué? No sabía para que, pero estaba desesperado en la cama. Me daba calor, me daba angustia, me daba de todo menos sueño. Una sola razón me tenía en sobresaltos permanentes, Oskar. Pero un Oskar que no sabía dónde vivía, ni su teléfono, ni nada de nada.
Al fin, calculo que a las 4 de la mañana me cojio el sueño. Un sueño entre profundo y ansioso. Pero al fin sueño. Dormí como hasta las 12 del día (era sábado) y podía descansar. El sábado y el domingo no es prudente conectarse a internet por razón a que a mi casa llegan los hermanos de mis padres (tíos) y es preciso estar con ellos y algunas veces con los hijos de ellos (primos) y para evitar suspicacias prefiero no hacerlo. Pero era impensable que fuera a trascurrir un fin de semana y yo no supiera nada de Oskar. No podía ser. En la tarde del sábado llegue a un café internet y en menos de un minuto estaba consultando mi correo y mi MSN (por aquello de los mensajes enviados a contactos no conectados) pero oh desilusión ni el mas mínimo asomo de Oskar. Decepcionante.
Al fin, calculo que a las 4 de la mañana me cojio el sueño. Un sueño entre profundo y ansioso. Pero al fin sueño. Dormí como hasta las 12 del día (era sábado) y podía descansar. El sábado y el domingo no es prudente conectarse a internet por razón a que a mi casa llegan los hermanos de mis padres (tíos) y es preciso estar con ellos y algunas veces con los hijos de ellos (primos) y para evitar suspicacias prefiero no hacerlo. Pero era impensable que fuera a trascurrir un fin de semana y yo no supiera nada de Oskar. No podía ser. En la tarde del sábado llegue a un café internet y en menos de un minuto estaba consultando mi correo y mi MSN (por aquello de los mensajes enviados a contactos no conectados) pero oh desilusión ni el mas mínimo asomo de Oskar. Decepcionante.


2 comentarios:
Heyyyyyy ya se q cuando se esta así, no hay palabras q te calmen, pero no importa = lo intentare., sabes ctos Oskar andan por el mundo, haciendo lo mismo q hizo el con vos... Lo importante es q sigas viviendo tu vida, lo mejor posible y q sepas q así como nos llegas a nosotros por ser como sos, por como escribis y por lo q sentis y nos lo contas, ya va a aparecer en el momento menos esperado otro Oskar, pero esta vez de verdad. Cuidate, dale.-
Un abrazzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzo
Bs As Argentina
ya probaste meter su correo electronico en alguna red social (entiendase hi5, facebook, myspace, sonico)
romek !
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