lunes, 9 de marzo de 2009

Encuentro 3



Seguimos caminando sin meta aparente. Parecía que ninguno de los dos tenía muy claro, hacia donde nos dirigíamos y que rumbo podría tomar nuestra conversación.
Y: Pero tu que es lo que quieres al haber concretado esta cita?
O: Quería conocer con quien estaba hablando por el chat.
Y: Unicamente eso?
O: Ps…también saber tu en que plan andas.
Y: Ah entiendo. Y hacia dónde vamos?
O: No tengo destino. Tú que quieres que hagamos.
Y: No sé. No hay nada planeado. Además tu sabes que no podemos estar hasta muy tarde en la calle o en sitios públicos, porque es problema.
O: Si lo sé.
Llegamos a la Carrera 15 con 116. Ya iban a ser las 7 de la noche. Hacia frio y estaba corriendo bastante brisa. Tomamos por la carrera 15 hacia el norte. Íbamos al centro comercial que esta ubicado a mas o menos 10 cuadras de donde estábamos. Unicentro es su nombre y es un buen sitio de encuentro. Es gigantesco y la cantidad de gente que por allí circula, hace posible que la presencia individual de las personas pase desapercibida. Seguimos caminando por sus amplias zonas peatonales, sin ingresar al centro propiamente dicho.
Oskar se detiene y se coloca exactamente frente a mí. Abre sus brillantes ojos y me dice:
O: Creo que vamos hacer muy buenos amigos… y de pronto hasta algo más.
Entre nervioso, asustado e ilusionado le respondí: Sí, creo. Eres una persona especial y de verdad que me siento bien a tu lado.
O. Yo tengo la misma sensación.
Me tomo de los brazos y me apretó fuerte, pero separados. En otras circunstancias y otro lugar capaz soy de darle un beso en la boca. O tan solo en la mejilla. Con sinceridad digo, que fue un momento emotivo. Por primera vez lo contemple con atención. Su rostro es muy expresivo. Sus ojos brillan, su dentadura es perfecta, sus labios son bien apetecibles y están bien delineados, sin ser gruesos, tampoco son femeninos. Están en la medida justa. Su cabello castaño oscuro un poco desordenado por el viento, pero natural, sin gel ni acondicionador. Su contextura es más delgada que gruesa, pero se siente fortaleza en su musculatura. Por el pantalón que usaba no podría afirmar que su parte anterior y posterior sean buenas (que forma de describir tan burda jeje) pero eso será tarea para posteriores encuentros. Su forma de vestir es muy casual, pero muy bien combinada. Tiene estilo el muchachote.
Luego de ese sacudón, seguimos caminado el uno al lado del otro. Hablamos desde cuando tenemos nuestras inclinaciones, cómo fue, cómo sucedió y qué pasó. Los comentarios homofóbicos de su familia y los no tan homofóbicos pero si muy conservadores de la mía. De nuestros hermanos, nuestros padres, en fin de todo nuestro entorno. Concluimos que vivimos más bien separados. No están muy cerca nuestras casas, aunque pertenecemos al mismo estrato social. Sus padres, como los míos, son profesionales e independientes, que tienen la misma profesión y manejan sus tiempos y sus espacios en los mismo lugares. Creo que los dos quedamos perfectamente enterados de los aspectos mas sobresalientes de nuestras vidas. Sin ahondar mucho en nuestras apetencias sexuales.
Fue un reconfortante encuentro que nos ayudo mucho para entendernos individualmente y en lo que podría ser una posible relación de pareja. Intercambiamos números de teléfono y quedamos en que nos encontraríamos nuevamente en 2 o 3 días para seguir en ese proceso de conocimiento mutuo. Nos despedimos con un fuerte abrazo, que me hizo sentir otras nuevas sensaciones y cada uno partió hacia su casa.

De regreso a la mía, no pude apartar de mi mente, la mirada de Oskar. Es una mirada profunda, que me tiene impactado. Parecería que con sus ojos se introduce muy dentro de mi e investiga todo. Quiere leer mis pensamientos. Quiere saber todo de mi. Muy rápido y eso me angustia, aunque entiendo que es normal. Uno en una situación como esta quiera tener todas las respuestas en relación a la otra persona. Aunque yo no soy así. Soy mas cauteloso, mas prudente, me gusta ir pausadamente, para no equivocarme. Llegue a mi casa, como era viernes mis padres no estaban y aproveche para ir hasta el lugar donde esta ls música y puse música clásica durante una hora u hora media y dormite. Luego me fui a dormir, esperanzado que vendrán muy buenas cosas al lado de Oskar. Ojala no me equivoque.