Yo recostado al árbol. Y Oskar se acerca. Me abraza y con fuerza me pone pegado a el. Yo lo abrazo por la cintura y también lo aprieto fuerte contra mi. Acercamos nuestras caras. Buscamos los labios del otro y nos empezamos a besar. El con su lengua recorría mi boca. Yo menos experto, chupaba su labio inferior. El lo hacia con mi superior. Mientras nuestras manos acariciaban la espalda del otro. Mi cuerpo sentía estremecimientos profundos. Sentía que mi piel se erizaba y que mis piernas temblaban. Por el contrario percibía, que Oskar estaba más seguro que yo de lo que hacíamos. No negaré que estaba descubriendo algo totalmente nuevo para mí: era el completo despertar de mis sentidos. Seguimos juntos, unidos, mis ojos cerrados, los de Oskar también. No había necesidad de hablar. Habíamos iniciado el viaje estragaláctico mas importante de nuestras vidas. El árbol se había podido caer y nosotros entregados a nuestro disfrute, no nos hubiéramos percatado del acontecimiento. Oskar empezó a deslizar su mano, tratando de buscar la forma de encontrar un camino abierto para acariciarme. Al instante me saca parte de la camiseta por detrás y logra contacto directo con mi piel. Ya liberada parte de la camiseta la saca también del otro lado y con las dos manos tibias, empieza la caricia simultánea de mi espalda. Por mi parte pongo mi mano en su cuello y le voy acariciando. La otra la tengo apoyada en su espalda. El sentimiento es mutuo. Percibimos, por el movimiento de nuestros cuerpos, que estamos excitados. Coloco mi pierna entre las piernas de Oskar y empezamos un movimiento que alimenta más nuestra excitación. No hay necesidad de tocar, no hay necesidad de sacar, solo un leve movimiento mutuo y estamos llegando a la gloria, al éxtasis completo. En esas estuvimos como unos 20 minutos y créanme que lo disfrute, como nunca había disfrutado algo. No pensé que estos placeres fueran tan exquisitos y menos que fuera a ser Oskar la primera persona que me diera esta fantástica oportunidad de despertar completamente al mundo del gusto compartido. Al terminar, nos arreglamos la ropa y el cabello desordenado y salimos del lugar por el mismo sitio que ingresamos. Seguían las mismas personas en el parque. Oskar siempre al lado mío. Y yo feliz porque había conocido lo divertida que puede ser la compañía de alguien, a quien empiezas a querer. Empecé a experimentar cosas nuevas. A descubrir otras y a entender la alegría del amor. Nos despedimos y quedamos de conversar mas tarde por teléfono.Llegue a mi casa e hice mis deberes. Pero el nerviosísimo delataba que algo había pasado. No me sentía bien en ninguna parte. Todo se calma cuando a las 8 y 30 de la noche habló de nuevo con Oskar. Es una persona que me agrada, me gusta. Me siento bien con el. Me comprende y me esta enseñando a descubrir lo que a mi edad no había descubierto y lo que tal vez me da tranquilidad, es que aparentemente es honesto conmigo y eso lo valoro muchísimo.

3 comentarios:
asi tambien espezé yo solo k yo fué en el rio
grazias por seguirme y bsss
pos la verdá si k hay una coincidencia bestial... k nuestras parejas se llamen igual lo del beso... me alegro k a alguien le pase algo tam bonito omo lo k m esta pasande a mi..
un saludo
solo puedo desir ke el primer beso como la primera ves de hacer el amor es algo inolvidable...
chao.....
besos
Publicar un comentario en la entrada